Te encontré
¡Al fin!
Más de alguna vez, uno suele preguntarse dónde está nuestra finalidad, donde está el sentido de las cosas, dónde está lo que nos hace ser. Igualmente, más de alguna vez, lo que siempre hemos buscado, siempre estuvo a nuestro lado.
Uno suele complicarse la vida buscando en lugares lejanos, quizá porque inconscientemente creemos que si es tan valioso, debe costar encontrarlo.
Al fin he visto la felicidad. Aún no la alcanzo exactamente, pero me dirijo directo a ella. Estuvo siempre a mi lado, como se encuentra siempre. La felicidad se haya en nuestra propia capacidad de ser feliz. Todos, a su vez, tenemos esa capacidad; pero muy pocos la desarrollan. Venimos al mundo a ser felices, y por lo mismo la felicidad es algo que todos podemos alcanzar. Consecuentemente, para que todos la podamos alcanzar, la felicidad es una capacidad universal y potencial que se encuentra en cada uno, sin importar los agentes externos. Parte de esa capacidad radica en saber transformar dichos agentes y moldearlos a nuestra felicidad.
Al fin, voy en camino a ser feliz. Esta vez no será un camino falso, y debo saber llegar a él, sin desviarme. Está al lado mío, pero debo saber tomarlo... y una vez que lo haga, me hastiaré de él.
Felicidad y plenitud, sin importar lo que pase a mi alrededor. Un dogma que debo saber disfrutar hasta el hastío.
Más de alguna vez, uno suele preguntarse dónde está nuestra finalidad, donde está el sentido de las cosas, dónde está lo que nos hace ser. Igualmente, más de alguna vez, lo que siempre hemos buscado, siempre estuvo a nuestro lado.
Uno suele complicarse la vida buscando en lugares lejanos, quizá porque inconscientemente creemos que si es tan valioso, debe costar encontrarlo.
Al fin he visto la felicidad. Aún no la alcanzo exactamente, pero me dirijo directo a ella. Estuvo siempre a mi lado, como se encuentra siempre. La felicidad se haya en nuestra propia capacidad de ser feliz. Todos, a su vez, tenemos esa capacidad; pero muy pocos la desarrollan. Venimos al mundo a ser felices, y por lo mismo la felicidad es algo que todos podemos alcanzar. Consecuentemente, para que todos la podamos alcanzar, la felicidad es una capacidad universal y potencial que se encuentra en cada uno, sin importar los agentes externos. Parte de esa capacidad radica en saber transformar dichos agentes y moldearlos a nuestra felicidad.
Al fin, voy en camino a ser feliz. Esta vez no será un camino falso, y debo saber llegar a él, sin desviarme. Está al lado mío, pero debo saber tomarlo... y una vez que lo haga, me hastiaré de él.
Felicidad y plenitud, sin importar lo que pase a mi alrededor. Un dogma que debo saber disfrutar hasta el hastío.
