En Legítima Defensa
Debo matar tu recuerdo antes de que tu recuerdo me mate a mí.
No puedo estar tranquilo si imagino tu espalda desnuda y tu voz suave diciéndome que te abrace por la espalda. Tus palabras que me dicen que tienes frío... lo suficiente para que yo sepa que debo acercarme y abrazarte, con una sonrisa porque te pones regalona.
Recuerdo cuando te enojabas y fruncías el ceño, mientras mirabas a otra parte como si fueras una niña mimada que tuvo lo que quería. Entonces yo me reía porque te veías tierna como una pequeñita regalona y caprichosa, y tú respondías diciendo "estoy hablando en serio", "no estoy jugando". Al hacer eso, sólo acentuabas la imagen que proyectabas. Eras tan tierna. Te encantaba jugar a la grande y a la madura, pero si uno te mimaba sólo un poco ya empezabas a saltar y a hacer locuras, las cosas a tu alrededor temblaban porque podían romperse. Había que decirte, más o menos, que te tranquilizaras y dejaras de "loquear". Pero a ti te encantaba jugar a la madura, cuando opinabas ponías cara de erudita, te ponías grave y movías las manos mientras hablabas de forma pausada, buscando cautivar una audiencia que apetecía de tus infantiles características tan cautivadoras. Pocas veces caminabas relajadamente con las manos en los bolsillos, en tu forma más grande y siempre tan confrontacional; era cuando se notaba que, a pesar de tu alma de niña, te encargabas de crecer y el tiempo siempre te encontraba cuando intentabas jugar a las escondidas con ella.
Recuerdo tu sonrisa y tus ojos cerrados. ¿Qué sentías en aquellos momentos? Quizá esos hermosos escalofríos que siento ahora, mientras escucho "You are so beautiful", y pienso en tu carita. No puedo evitar esas cosquillas en el estómago, recuerdo tu carita de enamorada y tus ojitos de estar perdida en los horizontes más allá de las nubes. "How deep is your love", y voy retrocediendo a los momentos más arcaicos de esto. Me traslado a los momentos originarios, de los cuales daría mi vida entera por tenerlos de nuevo. Mientras navego por los recuerdos, naufrago en la música y deseo con toda mi alma (mi maldita alma) poder ir en tu búsqueda. No cabe duda, sigo muy enamorado de ti. Mucho. Recuerdo una vez que hablábamos mientras caminábamos por la plaza que está al lado de la cancha, cuando te dije que se me ocurría la forma de que no se acabara la magia...
"Don't Speak", mi voluntad se doblega y mis piernas tiritan de nervio y miedo. Aún sobrevivo, la escucho cantar y me remonto a los días en que estaba en el living de tu casa y todos veían estos videos. Hablaban bien de ella... sí, la halagaban harto por su gracia. Sea como sea, esta canción la conocía hace tiempo y me tocaba en esos hilos que remueven el ser. Contigo la identifiqué y la conseguí.
Ahora llega el momento de la muerte. "Marco se ha marchado para no volver..." y mi corazón ya no existe. Sus pedacitos están por todas partes. El mundo no tiene colores, está en blanco y negro y todo se ha vuelto una imagen. Una fotografía. De pronto me doy cuenta que estoy en frente del mismo computador que alguna vez nos unió. Primero con un mail, pero también con momentos inolvidables como cuando te ayudé en Matemáticas. Tenías problemas con raíces. Se acababa y tú llorabas porque yo me iría a Alemania. Alemania, Alemania. Qué ganas de irme ahora, rehacer mi vida. "Por eso espérame, Cariño Mío, conserva la ilusión". La música es una mala influencia, alimenta lo que debe apagarse antes de que me queme. "Es imposible separar así la historia entre los dos".
Ahora venía "Hotel California". Dios existe y es misericordioso. El computador dice que no lo tiene porque cuando lo formatearon quedaron todos los archivos en distintas carpetas. De haber estado acá, es lógico que yo ya estaría muerto. No puedo soportar tanto y tampoco me queda corazón como para seguir desollando.
La selección de música ha acabado y yo lo pensaré muchas veces antes de volver a atreverme a acercarme a esa lista. Qué miedo.
Definitivamente, si no mato tu recuerdo cuanto antes, será tu recuerdo el que me aniquile.
(Tu espalda desnuda... tu espalda desnuda)
No puedo estar tranquilo si imagino tu espalda desnuda y tu voz suave diciéndome que te abrace por la espalda. Tus palabras que me dicen que tienes frío... lo suficiente para que yo sepa que debo acercarme y abrazarte, con una sonrisa porque te pones regalona.
Recuerdo cuando te enojabas y fruncías el ceño, mientras mirabas a otra parte como si fueras una niña mimada que tuvo lo que quería. Entonces yo me reía porque te veías tierna como una pequeñita regalona y caprichosa, y tú respondías diciendo "estoy hablando en serio", "no estoy jugando". Al hacer eso, sólo acentuabas la imagen que proyectabas. Eras tan tierna. Te encantaba jugar a la grande y a la madura, pero si uno te mimaba sólo un poco ya empezabas a saltar y a hacer locuras, las cosas a tu alrededor temblaban porque podían romperse. Había que decirte, más o menos, que te tranquilizaras y dejaras de "loquear". Pero a ti te encantaba jugar a la madura, cuando opinabas ponías cara de erudita, te ponías grave y movías las manos mientras hablabas de forma pausada, buscando cautivar una audiencia que apetecía de tus infantiles características tan cautivadoras. Pocas veces caminabas relajadamente con las manos en los bolsillos, en tu forma más grande y siempre tan confrontacional; era cuando se notaba que, a pesar de tu alma de niña, te encargabas de crecer y el tiempo siempre te encontraba cuando intentabas jugar a las escondidas con ella.
Recuerdo tu sonrisa y tus ojos cerrados. ¿Qué sentías en aquellos momentos? Quizá esos hermosos escalofríos que siento ahora, mientras escucho "You are so beautiful", y pienso en tu carita. No puedo evitar esas cosquillas en el estómago, recuerdo tu carita de enamorada y tus ojitos de estar perdida en los horizontes más allá de las nubes. "How deep is your love", y voy retrocediendo a los momentos más arcaicos de esto. Me traslado a los momentos originarios, de los cuales daría mi vida entera por tenerlos de nuevo. Mientras navego por los recuerdos, naufrago en la música y deseo con toda mi alma (mi maldita alma) poder ir en tu búsqueda. No cabe duda, sigo muy enamorado de ti. Mucho. Recuerdo una vez que hablábamos mientras caminábamos por la plaza que está al lado de la cancha, cuando te dije que se me ocurría la forma de que no se acabara la magia...
"Don't Speak", mi voluntad se doblega y mis piernas tiritan de nervio y miedo. Aún sobrevivo, la escucho cantar y me remonto a los días en que estaba en el living de tu casa y todos veían estos videos. Hablaban bien de ella... sí, la halagaban harto por su gracia. Sea como sea, esta canción la conocía hace tiempo y me tocaba en esos hilos que remueven el ser. Contigo la identifiqué y la conseguí.
Ahora llega el momento de la muerte. "Marco se ha marchado para no volver..." y mi corazón ya no existe. Sus pedacitos están por todas partes. El mundo no tiene colores, está en blanco y negro y todo se ha vuelto una imagen. Una fotografía. De pronto me doy cuenta que estoy en frente del mismo computador que alguna vez nos unió. Primero con un mail, pero también con momentos inolvidables como cuando te ayudé en Matemáticas. Tenías problemas con raíces. Se acababa y tú llorabas porque yo me iría a Alemania. Alemania, Alemania. Qué ganas de irme ahora, rehacer mi vida. "Por eso espérame, Cariño Mío, conserva la ilusión". La música es una mala influencia, alimenta lo que debe apagarse antes de que me queme. "Es imposible separar así la historia entre los dos".
Ahora venía "Hotel California". Dios existe y es misericordioso. El computador dice que no lo tiene porque cuando lo formatearon quedaron todos los archivos en distintas carpetas. De haber estado acá, es lógico que yo ya estaría muerto. No puedo soportar tanto y tampoco me queda corazón como para seguir desollando.
La selección de música ha acabado y yo lo pensaré muchas veces antes de volver a atreverme a acercarme a esa lista. Qué miedo.
Definitivamente, si no mato tu recuerdo cuanto antes, será tu recuerdo el que me aniquile.
(Tu espalda desnuda... tu espalda desnuda)

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home